Cada día aprendemos en las cosas que nos pasan, como el Padre Celestial nos cuida y nos orienta; persistir en lo incorrecto, suele traer el amargo fruto del dolor
El amor, cuando llega y lo sentimos como tal, lo percibimos genuino y lo aceptamos como un regalo de Dios a nuestras vidas
Un beso le dio Judas al Señor para traicionarlo, pero otro beso, sincero y dado con amor, puede sanar las heridas del alma y restaurar nuestra felicidad